PARÍS, Francia. — El papa León XIV hizo un llamado este sábado 26 de septiembre de 2026 a "convivir con dignidad y paz" durante su estancia en la capital francesa. El pontífice, de origen estadounidense-peruano, visitó la Casa Bakhita, una asociación católica dedicada a la asistencia de migrantes, donde tuvo oportunidad de escuchar los testimonios de personas exiliadas provenientes de Afganistán y Nigeria. Esta visita ocurrió horas antes de que el líder religioso encabezara una misa masiva en los Campos Elíseos, ante una congregación estimada de 600,000 personas.
Durante su intervención, el Papa, quien es nieto de inmigrantes, destacó la importancia de la labor que realiza el centro: "Me alegra comenzar con ustedes este segundo día en París, en esta casa que es testimonio para toda la ciudad de que es posible encontrarnos y convivir con dignidad y paz". La Casa Bakhita, fundada en 2017 tras el llamado del papa Francisco a "acoger, proteger e integrar" a los extranjeros, rinde homenaje a Josefina Bakhita, una esclava sudanesa canonizada como santa.
El pontífice enfatizó la necesidad de "honrar la dignidad de cada hermano y hermana" y de "liberar a quienes la economía y la cultura reducen hoy a la esclavitud". Asimismo, reflexionó sobre el papel de la Iglesia y la humanidad, señalando que la historia no la escriben quienes imponen su voluntad, sino "quienes hacen espacio, establecen procesos de paz, generan confianza y fomentan la vida".
Entre los testimonios escuchados, destacó el de Meysam, un refugiado afgano de 35 años que llegó a Francia en 2015. El exiliado, quien trabajaba como sastre en su país de origen, compartió su experiencia sobre cómo la red de apoyo le permitió integrarse mediante cursos de francés: "Lo que quiero dejar claro es que, en la vida, nunca hay que rendirse. Cada vez que he estado a punto de tirar la toalla, siempre he encontrado a alguien que me ha tendido la mano y me ha permitido seguir adelante a pesar de todo", declaró.
La visita adquiere una relevancia política particular en Francia, donde la inmigración se perfila como un tema central para las próximas elecciones presidenciales. Marcela Villalobos, coordinadora de las Capellanías Católicas de la Migración por la Conferencia Episcopal Francesa, subrayó que el gesto del Papa es un mensaje de esperanza: "Son muchas más las personas que están a favor de la acogida de los migrantes y de la construcción de una sociedad nueva, de esta civilización del amor".


