Los partidos de oposición —PRI, PAN, Movimiento Ciudadano y Somos— han formalizado impugnaciones ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) en contra de los acuerdos emitidos por el Instituto Nacional Electoral (INE) para la organización de la megaelección del próximo año. El centro de la controversia radica en los lineamientos para el desarrollo de los cómputos, específicamente sobre el tratamiento de las boletas denominadas como “planchadas” o sin marcas.
El bloque mayoritario del Consejo General del INE, encabezado por la presidenta Guadalupe Taddei, determinó que dichas papeletas deberán ser sometidas a discusión por las autoridades distritales para decidir su validez. Según el INE, “si se determina computarlas, se aplican las reglas ordinarias para clasificar el voto como válido o nulo”, argumentando que esta medida busca atender la irregularidad sin convertirla en una causal automática de invalidez, respetando así los límites legales del organismo. No obstante, la oposición sostiene que estas bases facilitan posibles irregularidades.
En contraste, una facción del Consejo General del INE defendía la invalidez inmediata de las boletas “planchadas”, argumentando que es físicamente imposible introducir una papeleta por la ranura de la urna sin marcarla o doblarla, un fenómeno que, según señalaron, se documentó en la elección judicial de 2025, donde se cancelaron cientos de casillas por esta causa.
Los recursos, agrupados bajo el expediente INE 542/2026, fueron turnados al magistrado Felipe de la Mata. Durante una ponencia en la Universidad Veracruzana, el magistrado defendió la autonomía del tribunal, asegurando que no está supeditado a ninguna fuerza política. De la Mata respaldó su postura citando estadísticas de los últimos 30 años y recordó que, en 2024, la Sala Superior resolvió 40 mil 426 asuntos en un periodo de casi 10 días con cinco magistrados, garantizando que el trabajo electoral “va a salir”.

