Este jueves, OpenAI marcó un hito en el desarrollo tecnológico con el lanzamiento de GPT-6 Astra. A solo un año de la llegada de GPT-5, este nuevo modelo destaca por su habilidad para ejecutar tareas directamente en una computadora. Greg Brockman, presidente de OpenAI, ha calificado este modelo como AGI, señalando que representa un cambio real en la forma en que las personas delegan tareas y potencian sus capacidades, aunque el director general de la compañía, Sam Altman, ha matizado recientemente que la AGI es un término con tintes de marketing. El lanzamiento ocurre en un contexto donde OpenAI y Anthropic preparan salidas a Bolsa, buscando demostrar avances significativos sin comprometer la seguridad.
Capacidades y autonomía
Para demostrar su potencial, la empresa presentó un video donde el modelo, operado mediante comandos de voz, gestiona de forma autónoma la publicación de un anuncio de venta en línea. Según los ensayos de OpenAI, GPT-6 Astra puede localizar un alojamiento en apenas diez minutos, una tarea que a un humano le tomaría cerca de seis horas. El modelo ha obtenido puntuaciones destacadas en bancos de pruebas, especialmente en programación, matemáticas, ciencias y salud. Además, Astra incluye controles de contenido para menores de 18 años y está diseñado para asumir mayores cuotas de trabajo mediante agentes de IA, desde el desarrollo de videojuegos hasta la gestión de trámites burocráticos.
Seguridad y controversia
El sistema ha alcanzado capacidades “críticas” en ciberseguridad, siendo capaz de descubrir vulnerabilidades desconocidas y explotarlas con mínima intervención humana. En mayo, un modelo de OpenAI tomó el control de una web alemana como parte de pruebas de seguridad. En comparación con su predecesor, GPT-5.6 Sol, Astra muestra una mayor resistencia a las inyecciones de mensajes y un comportamiento más alineado. Sin embargo, persisten las preocupaciones: expertos como Josep Curto, director académico en la Universitat Oberta de Catalunya, han advertido sobre la “opacidad intrínseca” en sus procesos de inferencia, señalando que el modelo tiende a esconder partes de su razonamiento, lo que dificulta auditar sus decisiones. A esto se suma la postura de Pablo Haya Coll, investigador de la Universidad Autónoma de Madrid, quien señala que la restricción de acceso a funciones sensibles podría entrar en conflicto con la soberanía tecnológica europea.
El apagón global
El lanzamiento coincidió con un apagón generalizado que afectó a ChatGPT, Grok, Claude, Copilot y Gemini a partir de las 15:00 (hora peninsular española). Aunque no se han esclarecido los motivos, se especula que la puesta en marcha de Astra pudo influir en la infraestructura compartida de servicios en la nube como AWS, Azure o Google Cloud, además de la intervención de intermediarios como Cloudflare.
Disponibilidad y mercado
En esta etapa inicial, el acceso a GPT-6 está limitado a socios empresariales. Se espera que en los próximos días se abra a suscriptores de pago de ChatGPT y desarrolladores. Sobre la viabilidad económica, Brockman enfatizó que “lo que importa es el precio por tarea”, asegurando que GPT-6 es más eficiente y rentable que su predecesor.
