NUEVA DELHI, India. — El presidente de Rusia, Vladimir Putin, llegó este viernes 11 de septiembre de 2026 a Nueva Delhi para iniciar una visita oficial de tres días. El mandatario fue recibido por el ministro de Estado de Asuntos Exteriores de India, Kirti Vardhan Singh, según reportes de las agencias Tass y Ria Novosti. La capital india se encuentra bajo estrictas medidas de seguridad y con sus principales avenidas decoradas con imágenes del primer ministro Narendra Modi, quien fungirá como anfitrión de la cumbre del bloque de economías emergentes BRICS, programada para el 12 y 13 de septiembre.
La agenda del foro estará dominada por las turbulencias geopolíticas globales, incluyendo el conflicto en Ucrania y la guerra en Oriente Medio, esta última detonada a finales de febrero tras los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán. Se espera la llegada del presidente iraní, Masud Pezeshkian, quien sostendrá encuentros con Putin y Modi. Asimismo, el gobierno de Pekín confirmó la asistencia del presidente chino, Xi Jinping, en lo que representa su primera visita a India desde 2019, un gesto que busca suavizar la relación entre ambas potencias rivales.
Por otro lado, fuentes diplomáticas indicaron que el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, no asistirá al evento para priorizar su campaña de reelección, enviando en su representación al canciller Mauro Vieira. El bloque, creado en 2009 y ampliado recientemente con la inclusión de Irán, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, enfrenta retos de cohesión ante las posturas divergentes sobre el conflicto iraní. Analistas como Shilan Shah, de Capital Economics, y Harsh V. Pant, de Observer Research Foundation, han señalado que esta crisis representa una "línea de fractura" para el grupo.
Las conversaciones entre Putin y Modi también servirán para evaluar la solidez de la alianza entre Rusia e India, especialmente ante la continuidad de las importaciones indias de petróleo ruso pese a las sanciones de Estados Unidos. Además, se anticipan debates sobre el dominio comercial de China, cuya influencia económica genera inquietud entre otros miembros del bloque.


