CIUDAD DE MÉXICO. — Nissan atraviesa un periodo de transformación estratégica en el territorio mexicano, reflejado en una caída del 25.1% en su producción, la primera baja registrada desde 2022, cuando la cifra retrocedió un 29.1%. Este ajuste responde al cierre definitivo de dos de sus centros de manufactura clave.
El 27 de marzo de este año, la compañía apagó las máquinas de CIVAC, en Morelos, planta histórica que fue la primera de la marca fuera de Japón hace más de seis décadas. Tras haber sido el centro de producción del sedán Tsuru y, posteriormente, de la NP300 Frontier, el complejo perdió relevancia frente a las plantas A1 y A2 en Aguascalientes, donde se concentran los modelos Kicks, Versa y Sentra. El Gobierno de Morelos informó que el sitio será reconvertido con una inversión de 50 millones de dólares para una planta farmacéutica de las subsidiarias Amarox Pharma y Camber Pharma, propiedad de la firma india Hetero Labs.
Paralelamente, en el Bajío, la sociedad conjunta entre Nissan y Daimler, Cooperation Manufacturing Plan Aguascalientes (COMPAS), confirmó en octubre pasado el cese de sus operaciones para 2026. La empresa notificó a sus proveedores que la decisión derivó de "cambios en la dinámica automotriz y en las preferencias de los consumidores". Dicho complejo producía los modelos de alta gama Infiniti QX50 y Q55; mientras que de enero a agosto del año pasado se registraron 6,264 unidades producidas, la cifra para el mismo periodo de 2026 es de cero.
A pesar de este cierre, Nissan busca consolidarse en Aguascalientes con una inversión de 96 millones de dólares. Desde abril, la planta local comenzó la producción de la pick-up NP300 Frontier, trasladando el volumen que anteriormente se fabricaba en Morelos. Este movimiento busca fortalecer la capacidad exportadora hacia mercados como Argentina.
Iván Espinosa, presidente y CEO de Nissan Motor, destacó la relevancia del país en la estrategia global de la firma: "Durante 65 años, el talento, la capacidad industrial y la confianza de nuestros clientes han convertido a México en una operación fundamental para Nissan a nivel global. El país no solo es una parte importante de nuestra historia, sino un actor crítico para nuestro futuro".


