La controversia sobre la supuesta advertencia
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, ha negado categóricamente haber mantenido una conversación telefónica con el presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed, en el periodo comprendido entre inicios de septiembre de 2023 y el 7 de octubre. La investigación periodística en cuestión sostiene que Bin Zayed contactó al mandatario israelí para alertarle sobre los planes de Yahya Sinwar, entonces líder de Hamás, quien presuntamente preparaba un ataque de gran escala destinado a desestabilizar Oriente Medio y socavar los Acuerdos de Abraham. Según el reporte, dicho intercambio telefónico tuvo una duración de 45 minutos.
Defensa y acciones legales
Netanyahu calificó la información como una "calumnia maliciosa" y anunció que emprenderá acciones legales contra el periodista responsable y otros actores involucrados. En su defensa, el primer ministro aseguró que su equipo revisó "minuciosamente" el registro de llamadas y los protocolos de seguridad de su oficina, concluyendo que no existe evidencia de dicha comunicación ni de la presencia de un representante emiratí con un teléfono encriptado en sus instalaciones. "No hay ninguna posibilidad de entrar en la oficina del primer ministro sin documentación y registro por parte de los servicios de seguridad", afirmó.
Por su parte, el Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos señaló este martes que ha compartido "toda la inteligencia relevante" con Israel cuando ha sido necesario, aunque declinó pronunciarse específicamente sobre la veracidad de la investigación periodística.
Tensión con la cúpula de seguridad
Este episodio se enmarca en un contexto de alta fricción política. Netanyahu ha vinculado la publicación con la campaña electoral de la izquierda israelí ante los comicios generales del 27 de octubre. Paralelamente, el primer ministro ha arremetido nuevamente contra altos mandos de seguridad, específicamente contra Ronen Bar, exjefe del Shin Bet, y Herzi Halevi, exjefe del Estado Mayor del Ejército.
Netanyahu sostiene que estos funcionarios "vieron todas las señales muchas horas antes del inicio del ataque" y los acusó de no haberlo alertado a tiempo. Según el mandatario, "si en lugar de temer una escalada hubieran instruido al IDF, al Shin Bet y a las unidades de respuesta rápida para prevenir el golpe, y si hubieran actualizado al primer ministro Netanyahu a tiempo, se podría haber evitado la masacre horrible". Estas declaraciones han sido calificadas por la oposición y diversos responsables de seguridad como una "teoría de la conspiración" con fines electorales.


