El titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, anunció recientemente en San Juan Chamula, Chiapas, una disminución histórica en las cifras de analfabetismo a nivel nacional. De acuerdo con los datos presentados, el índice se sitúa actualmente en 3.8 por ciento para la población de 15 años en adelante, lo que representa un avance respecto al 4.1 por ciento registrado en 2024, el 4.7 por ciento de 2020 y el 9.5 por ciento observado a inicios del siglo XXI.
El funcionario destacó que la alfabetización es un acto fundamental de justicia y equidad, alineado con la política de priorizar a los sectores más vulnerables. No obstante, las cifras actuales revelan que más de 3 millones 800 mil personas en México, de una población total de 134 millones 400 mil habitantes —de los cuales 101 millones tienen 15 años o más—, aún carecen de habilidades básicas de lectoescritura. Este rezago afecta principalmente a mujeres y a entidades con mayores disparidades sociales como Chiapas, Guerrero y Oaxaca.
El desafío persiste debido a la dispersión geográfica y las realidades locales. Por ejemplo, mientras Tlaxcala reporta un 2.8 por ciento de analfabetismo, Puebla alcanza el 5.9 por ciento; de igual forma, Aguascalientes registra un 2 por ciento frente al 3.4 por ciento de Zacatecas, y el Estado de México un 2.6 por ciento comparado con el 5.1 por ciento de Hidalgo. Ante este panorama, se plantea la necesidad de una estrategia nacional coordinada que involucre a diversas dependencias como el INEA, Conafe, la Secretaría del Bienestar, la Secretaría del Trabajo, así como a los gobiernos estatales y municipales, con el objetivo de erradicar el analfabetismo en los años restantes del sexenio.

