Liderazgo comercial en un entorno de alta demanda tecnológica
Durante julio de 2026, México alcanzó un superávit comercial récord frente a Estados Unidos, situándose en 26 mil 310 millones de dólares, según datos de la Oficina del Censo del Departamento de Comercio estadounidense. Este resultado reafirma a México como el principal socio comercial del país vecino, superando significativamente a otras economías clave: Vietnam (24 mil 830 millones), Taiwán (20 mil 666 millones) y China (17 mil 361 millones).
El desempeño mexicano se sustentó en exportaciones sin precedentes que sumaron 60 mil 550 millones de dólares, un alza interanual del 33.6 por ciento, mientras que las importaciones desde Estados Unidos alcanzaron los 34 mil 240 millones de dólares, un incremento del 18.3 por ciento.
El déficit estadounidense y el impacto de la IA
A nivel global, el déficit comercial de Estados Unidos aumentó un 24.4 por ciento en julio, alcanzando los 88 mil 600 millones de dólares, su nivel más alto desde marzo de 2025. Este fenómeno se explica por una caída del 2.1 por ciento en las exportaciones estadounidenses (310 mil 700 millones de dólares) y un aumento del 2.8 por ciento en las importaciones (399 mil 300 millones de dólares).
El Departamento de Comercio señaló que este incremento en las importaciones responde a la creciente demanda de infraestructura tecnológica vinculada a la inteligencia artificial, destacando la compra de computadoras, accesorios y semiconductores. A pesar de los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump, Estados Unidos registró déficits récord no solo con México, sino también con Vietnam, Taiwán, Tailandia, Corea del Sur y Malasia.
Desafíos en la relación bilateral
La relación comercial se desarrolla bajo un nuevo esquema normativo: aunque el T-MEC permanece vigente, Washington decidió en julio no renovar el tratado de manera automática, sometiéndolo a un proceso de revisiones anuales que se extenderá hasta 2036.
En el plano migratorio, la presidenta Claudia Sheinbaum mantiene como prioridad la gestión de una política más ordenada. El 3 de septiembre de 2026, la mandataria reiteró que su administración busca formalizar un acuerdo con el gobierno estadounidense para que los procesos de deportación de mexicanos concluyan con el traslado directo al territorio nacional, evitando que los connacionales sean enviados a terceros países. Esta medida busca garantizar un retorno digno y directo, en un momento donde la balanza comercial y la agenda migratoria definen la compleja relación entre ambas naciones.
