CIUDAD DE MÉXICO, CDMX. — A una semana de que se detectara un brote de gastroenteritis infecciosa aguda entre médicos residentes y de alta especialidad del Hospital General de México (HGM) Dr. Eduardo Liceaga, la institución reportó que, de los 41 galenos que permanecían internados el pasado jueves, la cifra se ha reducido a 15 hasta la noche de ayer. El hospital aseguró que los pacientes se encuentran estables, con una evolución favorable y sin requerir ingreso a terapia intensiva.
Durante la mañana, los médicos residentes llevaron a cabo una protesta que incluyó el cierre de la avenida Cuauhtémoc, en su cruce con Doctor Balmis, durante más de cuatro horas. Bajo la consigna “derechos humanos, comida sin gusanos”, los manifestantes cuestionaron las cifras oficiales, asegurando que el número de afectados por salmonela supera los 135 reportados. Christian Cruz, residente de geriatría, señaló que la situación es grave, mencionando que “algunos llegaron a terapia intensiva con daño renal, no sabemos qué tan permanente puede ser eso”.
Por su parte, Carlos Ramírez, residente de cuarto año de otoneurología y foniatría, compartió su testimonio tras haber sido uno de los afectados: “En martes (primero de septiembre) amanecí con malestar estomacal; tomé medicamento para poder llegar al hospital. Acudí al servicio de urgencia, donde fui valorado, me internaron por unas 12 horas. Me atendieron bien”.
Los médicos denunciaron condiciones laborales precarias, incluyendo jornadas de 80 horas semanales, presencia de chinches en las áreas de descanso y falta de insumos básicos. Tras una asamblea, presentaron un pliego petitorio de seis puntos donde, además de exigir atención médica, denunciaron que familiares de los afectados tuvieron que costear medicamentos, gastos que el hospital se comprometió a reintegrar. Actualmente, el comedor operado por Restaurantes Grogi SA de CV permanece cerrado mientras se investiga su posible responsabilidad en el brote.


