TAMPICO, Tamps. — La figura de Manolín, un payaso originario de Tampico, ha logrado trascender fronteras para instalarse en el corazón de Escocia. Cada verano, este artista emprende un viaje desde su ciudad natal hacia Edimburgo, donde utiliza la emblemática calle Royal Mile como escenario para compartir su humor y sus creaciones con globos con los transeúntes.
La labor de Manolín destaca por su versatilidad, ya que además de su faceta artística, cuenta con una trayectoria como maestro de inglés y pastor cristiano. Esta combinación de roles le ha permitido conectar con diversas audiencias durante sus estancias en el extranjero, convirtiendo a la capital escocesa en un segundo hogar donde su propuesta de entretenimiento ha encontrado una recepción positiva.


