La industria de la ropa técnica, un sector que alcanzará un valor global de 28,900 millones de dólares este año y llegará a 57,300 millones de dólares en 2035 según Global Market Insights Inc., presenta retos significativos para los fabricantes nacionales. Para MAJA, la solución ha sido integrar una red de proveeduría internacional sin perder su esencia operativa en México.
La empresa mantiene un equipo de 24 personas en la Ciudad de México dedicado al diseño y desarrollo de producto, mientras que una oficina estratégica en Shanghái actúa como enlace para identificar nuevos materiales, componentes y tecnologías. Este proceso de integración es complejo: desde el desarrollo inicial hasta la llegada de las prendas a los centros de distribución en Culiacán y Guadalajara, transcurre aproximadamente un año.
El modelo enfrenta desafíos comerciales, particularmente por los aranceles de entre 15% y 50% que México aplica a textiles provenientes de países sin tratados de libre comercio, como China, India y Vietnam. Según el fundador de la marca, De Nicolás, estos ajustes elevaron el costo integral de algunos productos en un 14%, incremento que la empresa decidió absorber para no afectar al consumidor final. "No queremos jugar nada que ponga en riesgo la permanencia. Somos una empresa de seis años y lo que tengamos que hacer para durar más de 100 años en el mercado lo vamos a hacer", afirmó.
En cuanto a su crecimiento comercial, MAJA ha pasado de 12 tiendas en 2022 a una red en expansión. Tras iniciar operaciones físicas en 2020, la marca se consolidó en ciudades del norte como Mazatlán, Hermosillo y Tijuana, enfocándose en actividades como la pesca deportiva y el turismo. Ahora, la estrategia se centra en fortalecer su presencia en mercados metropolitanos como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
La compañía busca transformar sus puntos de venta, pasando de locales promedio de 68 metros cuadrados a espacios mucho más amplios —como su reciente apertura en Monterrey, que es 10 veces mayor—, los cuales incorporan cafeterías, simuladores de pesca y golf, y espacios inmersivos. La meta es remodelar 35 unidades este año y desarrollar al menos 20 tiendas bajo este nuevo formato. En 2025, la empresa reportó un incremento del 75% en ventas mismas tiendas y un crecimiento del 230% en ventas totales.
Para Arturo Méndez, académico de la Escuela Bancaria y Comercial, el éxito de esta estrategia dependerá de que el consumidor perciba el valor de los materiales y tecnologías en el desempeño de la prenda. "Si el mercado percibe que está recibiendo el mismo beneficio que le ofrecen otras marcas, incluso a un precio competitivo, eventualmente las va a preferir", concluyó el experto.


