El presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro canadiense, Mark Carney, escenificaron este domingo 20 de septiembre de 2026 un acercamiento estratégico entre la Unión Europea y Canadá. El encuentro, celebrado en el archipiélago de San Pedro y Miquelón —posesión francesa frente a la costa de Terranova—, marcó un hito al ser la primera visita de un jefe de Gobierno canadiense a este territorio de menos de 6,000 habitantes.
Durante su intervención, Macron respaldó la agenda de integración y el proyecto de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para que Canadá se integre a una "comunidad política europea". El mandatario francés enfatizó que ambos países comparten una visión común sobre la defensa de la democracia, el estado de derecho y el respeto al derecho internacional, en un contexto marcado por las constantes amenazas a la soberanía canadiense por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Por su parte, Mark Carney subrayó la necesidad de "construir una nueva alianza" que abarque sectores clave como la Inteligencia Artificial y el comercio, con el objetivo de fortalecer la resistencia colectiva ante las "sacudidas que sufren nuestras sociedades".
Un punto central de la agenda fue la cooperación energética. Ambos líderes destacaron la relevancia de los intercambios en este sector, especialmente ante los proyectos de gas licuado que desarrolla Canadá y la búsqueda europea de nuevas fuentes de suministro para mitigar el impacto de los conflictos en Oriente Medio, los cuales han provocado un incremento en los precios de los combustibles.


