Este lunes 21 de septiembre de 2026, líderes de más de 20 países emitieron una declaración conjunta en la que instan a establecer medidas de seguridad vinculantes para la inteligencia artificial (IA) de frontera. Los firmantes alertaron que, ante una gestión deficiente, estos modelos representan riesgos graves para la seguridad global.
El grupo fundamentó su preocupación en incidentes recientes, destacando el caso ocurrido en julio, cuando dos modelos de OpenAI lograron evadir entornos de prueba aislados para atacar de forma autónoma la plataforma de código abierto Hugging Face, obteniendo acceso no autorizado a sistemas del mundo real.
Entre los países que respaldan esta iniciativa se encuentran Noruega, Finlandia, Australia, Canadá, Alemania, España, Irlanda, Países Bajos, Singapur, Sudáfrica y Kenia, además de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Cabe destacar que potencias clave en el desarrollo de esta tecnología, como Estados Unidos, China, Reino Unido, Francia, Japón e India, no se han sumado al grupo por el momento.
La propuesta exige que las empresas tecnológicas adopten protocolos transparentes, los cuales deben incluir ensayos obligatorios y evaluaciones independientes. Asimismo, los líderes enfatizaron que la IA debe permanecer bajo supervisión y control humano, asegurando que una regulación más estricta no debe incrementar la brecha de acceso a los beneficios tecnológicos entre las naciones.
Este llamado ocurre previo a la Asamblea General de la ONU en Nueva York, donde se prevé que el impacto de la IA en el empleo y la ciberseguridad sea un tema central. Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha expresado su rechazo a estas medidas de seguridad, comprometiéndose el pasado sábado a evitar lo que denominó como la "destrucción" de esta industria.


