CIUDAD DE MÉXICO. — Moisés Leonel Durán Solís, nacido el 14 de diciembre de 1931, ha consolidado una trayectoria profesional de 70 años tras egresar de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) en 1956. Hijo de Raymundo Longinos Durán y María Solís Valles, Leonel creció bajo la influencia de las vivencias mineras de su abuelo, Ángel Solís, en Parral y San Francisco del Oro, Chihuahua, lo que forjó su compromiso temprano con las causas sociales y los sectores marginados.
Tras ingresar a la Preparatoria de la UNAM en 1950 y posteriormente a la ENAH, Durán destacó como un dirigente estudiantil fundamental. En 1954, fungió como secretario del Comité Universitario contra la Intervención Extranjera en Guatemala, colaborando con Cuauhtémoc Cárdenas, quien presidía dicho organismo. Su activismo continuó en 1955, cuando representó a la ENAH en el Congreso de Unificación estudiantil convocado por la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos del IPN, firmando el 27 de octubre de ese año un manifiesto que exigía mayor apoyo a la educación popular.
Durante la huelga del Politécnico iniciada el 11 de abril de 1956, Durán tomó un papel protagónico. Tras un discurso de Othón Salazar ante mil 200 estudiantes de la Escuela Normal Superior —que se declaró en huelga el 9 de mayo—, Leonel intervino para denunciar la intervención imperialista en la educación mexicana y calificar al ministro de Educación como un funcionario abyecto. A pesar de que los estudiantes del IPN regresaron a clases el 16 de junio bajo promesas gubernamentales, el gobierno de Ruiz Cortines procedió posteriormente a la ocupación militar del Politécnico y la eliminación del internado. Durán, quien siempre mantuvo presente que la ENAH nació en 1938 como parte de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN, se mantuvo en huelga hasta el final, siendo testigo de la represión estatal de septiembre de 1956.


