Los países de la Unión Europea fracasaron este lunes 21 de septiembre de 2026 en su intento por alcanzar un consenso sobre el levantamiento de sanciones contra los empresarios rusos Alisher Usmanov y Mijaíl Fridman. A pesar de las intensas negociaciones para renovar el régimen de restricciones contra Moscú, las diferencias internas impidieron una resolución definitiva, por lo que el diálogo se reanudará en Bruselas este martes a partir de las 06:00 GMT (07:00 CET).
Previamente, fuentes diplomáticas habían señalado la existencia de un acuerdo provisional para excluir a ambos empresarios de la lista negra, como parte de un compromiso mayor para prolongar por tres años las sanciones contra cerca de 3,000 personas y entidades rusas, impuestas tras el inicio de la guerra en Ucrania. Sin embargo, la aprobación final fue bloqueada por una objeción de último minuto presentada por Letonia.
La presión para retirar a Usmanov, magnate de los metales, provino inicialmente de Francia y Eslovaquia, bajo el argumento de "seguridad nacional", aunque sin ofrecer detalles públicos. Reportes del Financial Times sugieren que esta solicitud podría estar vinculada a un posible acuerdo para la liberación de ciudadanos franceses detenidos en Azerbaiyán. Por su parte, Luxemburgo condicionó el apoyo a la medida a que también se levantaran las sanciones contra Fridman, empresario del sector bancario que actualmente demanda a la UE por 15,000 millones de euros (17,000 millones de dólares).
La postura de aliviar las sanciones encontró una oposición firme en Polonia y los países bálticos, quienes sostienen que la presión sobre Rusia debe intensificarse. El ministro de Relaciones Exteriores ucraniano, Andrii Sibiga, calificó la posible retirada de la lista como "inaceptable" y advirtió que "envía una señal equivocada a Moscú".
Desde Nueva York, en el marco de la Asamblea General de la ONU, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, enfatizó la importancia de mantener las medidas: "Las sanciones son un pilar central de nuestra respuesta a la guerra rusa" para impedir el financiamiento del conflicto, subrayando que la UE trabaja actualmente en un nuevo paquete de sanciones. Usmanov y Fridman, incluidos en la lista desde 2022 por su presunta contribución a los ingresos del Kremlin, forman parte de un grupo de empresarios que han emprendido acciones legales contra el bloque europeo.


