Un enfoque integral contra la adicción digital
BRUSELAS, Bélgica — La Unión Europea ha dado un paso decisivo en la regulación de las plataformas digitales. Este miércoles 16 de septiembre de 2026, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció la propuesta legislativa conocida como KIDS Act, que busca prohibir el acceso a redes sociales para menores de 13 años, estableciendo un esquema de uso limitado y supervisado para adolescentes de hasta 15 años.
Durante su discurso anual ante el Parlamento Europeo, von der Leyen enfatizó la necesidad de que el bloque de 27 países tome el control frente a las grandes empresas tecnológicas. "Llegó el momento de que Europa actúe. Somos nosotros quienes propusimos nuestras reglas, no las grandes tecnológicas", sostuvo la funcionaria. Para ilustrar la urgencia, la presidenta citó el caso de Olea, una adolescente belga de 14 años que se suicidó tras sufrir acoso, cuya madre vinculó directamente el trágico desenlace con la presencia constante de las redes sociales.
Alcance de la normativa y restricciones
La propuesta, que será presentada formalmente este jueves por Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea encargada de tecnología, no se limita únicamente a las redes sociales. El borrador amplía las restricciones a:
- Plataformas de video y juegos en línea.
- Asistentes de inteligencia artificial y chatbots.
- Servicios como TikTok, Instagram, YouTube y ChatGPT.
El modelo propuesto permite que los jóvenes de 13 y 14 años utilicen "minicuentas" supervisadas por sus padres, con contactos restringidos y límites de tiempo. A partir de los 15 y hasta los 17 años, los usuarios podrían tener perfiles propios, pero bajo un diseño de plataforma seguro. Asimismo, el KIDS Act prohibiría funciones adictivas como el desplazamiento infinito y las recomendaciones ultrapersonalizadas.
Verificación y sanciones
La regulación obligará a las empresas a verificar la edad de sus usuarios al abrir una cuenta o, en el caso de los videojuegos, antes de cada descarga. Las compañías deberán ofrecer canales accesibles para denunciar contenido dañino y demostrar que sus servicios son seguros. En caso de incumplimiento, las empresas podrían enfrentar multas equivalentes a hasta el 6% de su facturación mundial.
Aunque la medida ha sido recibida favorablemente por organizaciones defensoras de la infancia, expertos como Leanda Barrington Leach, de 5Rights Foundation, han subrayado que la efectividad dependerá de la capacidad de vigilancia de las autoridades. Por su parte, Simeon de Brouwer, del grupo European Digital Rights, cuestionó si la seguridad de una plataforma puede garantizarse únicamente por la edad del usuario.
Este esquema gradual se diferencia de las políticas más estrictas adoptadas en Australia, que en 2025 prohibió el uso de redes sociales para menores de 16 años, marcando un precedente que también ha sido explorado por Francia, España, Reino Unido y Nueva Zelanda. La propuesta de la Comisión Europea deberá ahora ser negociada con el Parlamento Europeo y los gobiernos nacionales antes de convertirse en ley.


