El 17 de septiembre de 2026, Jürgen Klopp dio inicio a una nueva etapa en el fútbol alemán, alejándose de las convocatorias convencionales para proponer una reestructuración profunda del combinado nacional. Tras las salidas de Manuel Neuer y Antonio Rüdiger, Klopp ha decidido prescindir de figuras como Leon Goretzka y Leroy Sané, cerrando definitivamente el capítulo de una generación que no logró conquistar títulos relevantes.
El estratega ha apostado por la inclusión de jóvenes talentos que habían sido ignorados en procesos anteriores, como Max Rosenfelder (Freiburg), Felix Keidel (SV Elversberg), Bambasé Conté (Hoffenheim) y Younes Ebnoutalib (Eintracht Frankfurt). Esta lista de 44 jugadores, que se verá reducida en los próximos meses, responde a un plan de trabajo de 2 a 3 años donde, según Klopp, "todo depende del desempeño", sin importar la trayectoria previa de los futbolistas.
En cuanto a la estructura táctica, Joshua Kimmich ha sido confirmado como capitán y regresará a su posición natural en la media cancha. Klopp enfatizó que la estabilidad será la prioridad, basando su estrategia en una presión intensa para la recuperación del balón y una marcación por zonas. Jugadores como Marc-André ter Stegen y Serge Gnabry, quienes regresan de lesiones, serán evaluados bajo los mismos estándares de exigencia que el resto del grupo, al igual que los ausentes por lesión, Angelo Stiller y Rocco Reitz.


