ZAPOPAN, Jal. — En la colonia Jardines del Valle, una zona de clase media en el municipio de Zapopan, un establecimiento gastronómico pasó desapercibido para muchos, ofreciendo cortes de carne, tacos de lengua y chicharrón de pescado por un costo aproximado de 500 pesos. Sin embargo, el negocio destacaba por la identidad de sus propietarios: Ramón Ángel y Francisco Álvarez Solorio.
Los hermanos son hijos de Ramón Ángel Álvarez Ayala, identificado por las autoridades durante años como el 'R1', un hombre señalado por su cercanía a la cúpula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Mientras que su padre se mantuvo operando en la clandestinidad, los hermanos Álvarez Solorio lograron establecerse en el sector restaurantero, manteniendo una vida pública como empresarios en una zona caracterizada por casas remodeladas y comercios locales. La existencia de este negocio, documentada hasta el sábado 12 de septiembre de 2026, pone de relieve el contraste entre la vida pública de los hijos y el historial delictivo vinculado a su progenitor dentro de la estructura del crimen organizado.


