CIUDAD DE PUEBLA, Pue. — La historia de la Volkswagen Combi, un vehículo que definió el paisaje urbano de México durante décadas, tiene sus raíces en 1947, cuando el importador neerlandés Ben Pon realizó el boceto inicial de lo que se convertiría en el utilitario más famoso de la firma alemana. Presentada oficialmente en 1950 como Volkswagen Transporter, su nombre derivó del término alemán “Kombiwagen” (vehículo de uso combinado), que en México se simplificó a “Combi”.
La producción en territorio mexicano comenzó en 1970 en la planta de Puebla, consolidándose como una herramienta esencial para pequeños comerciantes y empresas de distribución. En 1987, el modelo experimentó una transformación técnica significativa al sustituir su motor de 1,600 centímetros cúbicos enfriado por aire por uno de 1,800 centímetros cúbicos enfriado por agua, capaz de generar 84 caballos de fuerza (HP), además de integrar una parrilla de plástico en su diseño frontal.
Aunque la producción nacional concluyó en 1996, la fabricación global continuó hasta 2013, sumando un total de 13 millones de unidades producidas desde su debut en Wolfsburgo, Alemania, el 8 de marzo de 1950. Para marcar su despedida, Volkswagen lanzó la “Combi Última Edición” en 2013, con una producción limitada de 1,200 unidades a nivel mundial, de las cuales solo 50 llegaron a México en 2014.
En el ámbito del transporte público, la Combi fue un referente en las grandes ciudades y zonas conurbadas, dejando una huella cultural tan profunda que el término sigue utilizándose hoy para referirse a las vagonetas de pasajeros. Tras ser reemplazada en el mercado mexicano por la Eurovan en 2001, el legado del modelo busca trascender hacia la electrificación con la ID. Buzz, presentada en 2022. Pese a ser la apuesta de Volkswagen para la movilidad eléctrica, este nuevo modelo aún no ha llegado de forma oficial a México ni al resto de Latinoamérica. Actualmente, cada 8 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Combi en honor a su historia.


