El panorama político en Suecia dio un giro este domingo 13 de septiembre de 2026, según los resultados de un sondeo a boca de urna difundido por la cadena pública SVT tras el cierre de las casillas. La oposición de centroizquierda, encabezada por la líder socialdemócrata Magdalena Andersson, logró una ventaja significativa que le permitiría retornar al gobierno, superando al bloque oficialista del primer ministro conservador Ulf Kristersson.
De acuerdo con las cifras proyectadas, el Partido Socialdemócrata se consolidó como la fuerza más votada con el 28,4 por ciento, a pesar de registrar una caída de casi 2 puntos porcentuales respecto a los resultados de 2022. Por su parte, el Partido Conservador obtuvo el 18,1 por ciento, mientras que el partido ultraderechista Demócratas de Suecia (SD) alcanzó el 17,2 por ciento, perdiendo su posición como segunda fuerza política del país, una tendencia de crecimiento que mantenía desde su primera participación electoral en 1988.
El bloque de oposición, que suma un 51,3 por ciento de los sufragios, se completa con el Partido de Izquierda (8 por ciento), el Partido de Centro (7,5 por ciento) y el Partido del Medio Ambiente (7,4 por ciento). Esta alianza ha centrado su propuesta en el fortalecimiento del Estado de bienestar y en la implementación de medidas de apoyo a los hogares ante el incremento en el costo de vida.
Durante la contienda, la líder socialdemócrata Magdalena Andersson mantuvo una postura clara respecto a las alianzas postelectorales, reiterando que está dispuesta a colaborar con todas las fuerzas políticas, con la única excepción del partido Demócratas de Suecia. La campaña estuvo marcada por las críticas de Andersson hacia la estrategia del primer ministro Kristersson de buscar el respaldo de la extrema derecha para intentar mantenerse en el poder.


