A sus 57 años, el exparacaidista Karl Bushby se encuentra en la etapa final de una travesía que ha marcado su vida durante los últimos 28 años. Bushby, quien partió de Chile en noviembre de 1998 con la meta de llegar a su ciudad natal de Hull, ha recorrido más de 48,000 kilómetros bajo dos premisas fundamentales: no utilizar medios de transporte para avanzar y no regresar al Reino Unido hasta completar el trayecto.
El aventurero, que actualmente se desplaza por Bélgica, se prepara para cruzar a nado el Canal de la Mancha en octubre, después de que las autoridades del Eurotúnel denegaran su solicitud para acceder al túnel de servicio. Durante su recorrido, Bushby ha superado múltiples obstáculos, incluyendo restricciones de visado, la crisis financiera de 2008, la pandemia de covid-19 y diversas complicaciones geopolíticas.
Su ruta ha sido extensa y compleja: atravesó Argentina, Perú, Ecuador, Colombia y el Tapón del Darién hacia Panamá. Posteriormente, recorrió Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala y México antes de ingresar a Estados Unidos y Canadá. Su travesía también incluyó el cruce del estrecho de Bering en 2006, además de recorridos por Siberia, Mongolia, China, Turkmenistán, Kazajistán, Azerbaiyán —donde cruzó el mar Caspio a nado—, Turquía y finalmente Europa.
Para cargar su equipo, Bushby utiliza un carrito que él mismo fabricó en Nicaragua al inicio de su aventura, al cual llama "La Bestia". A pesar de los desafíos físicos y los peligros enfrentados, como en el Tapón del Darién, donde tuvo que camuflarse para evitar riesgos en una zona de conflicto, Bushby destaca la hospitalidad recibida: "Desde el primer día, el resto del mundo me ha recibido con los brazos abiertos".
El aventurero, autor del libro "Pasos de gigante", ha financiado su expedición principalmente a través de sus publicaciones y conferencias. Al reflexionar sobre su experiencia, Bushby señala que la tenacidad ha sido el factor determinante para continuar. "Sin duda existe ese deseo de demostrarme algo. A mí mismo y a los demás. Estamos hablando de hacer algo que otras personas ni siquiera podrían soñar con hacer", afirma.
Aunque admite sentir incertidumbre sobre el futuro al concluir su viaje, Bushby reconoce que es momento de terminar. "Definitivamente es hora de poner punto final. No quiero seguir con esto mucho más tiempo", concluye el británico, quien espera reencontrarse pronto con su madre, Angela Bushby, en suelo inglés.


