BOSTON, Massachusetts. — Miembros del jurado que participaron en el proceso contra Lindsay Clancy, acusada de asesinar a sus tres hijos, ofrecieron sus primeras declaraciones públicas tras la anulación del juicio dictada el pasado viernes por el juez William Sullivan. Tres mujeres que integraron el panel, incluyendo a la presidenta del jurado, relataron a la cadena NBC que el grupo estaba mayoritariamente inclinado a declarar a Clancy no culpable por razón de enfermedad mental, pero la negativa de un integrante masculino impidió la unanimidad necesaria.
La presidenta del jurado, una maestra jubilada de quinto grado, describió el proceso como una "montaña rusa de emociones" marcada por momentos de llanto y tensión. Según su testimonio, el miembro disidente admitió tener "dudas razonables" sobre la responsabilidad penal de la acusada, pero se negó a firmar el veredicto de no culpabilidad. "Estaba a mitad de rellenar las hojas del veredicto cuando el miembro del jurado que se oponía continuó: 'Pero sigo sin decir que sea no culpable por razón de enfermedad mental'", relató la presidenta.
El caso, que se centró en si Clancy actuó con premeditación o bajo los efectos de una psicosis posparto, generó un debate intenso durante las casi 40 horas de deliberación repartidas en siete días. Mientras la defensa argumentó que la acusada perdió el control debido a su estado de salud, la fiscalía sostuvo que se trató de una decisión calculada. Otra jurado, empleada de un contratista de defensa, señaló que el disidente ignoró informes toxicológicos presentados durante el juicio.
El juez William Sullivan declaró la nulidad del proceso tras recibir notificaciones del jurado sobre su incapacidad para alcanzar una decisión unánime, a pesar de las solicitudes de la defensa para excluir al miembro señalado. Actualmente, el futuro legal de Clancy permanece incierto mientras la fiscalía evalúa si solicitará un segundo juicio, una posibilidad que el abogado defensor Kevin Reddington espera evitar mediante un acuerdo.


