El conductor de programas nocturnos de la cadena ABC, Jimmy Kimmel, informó que la entrevista que sostuvo el pasado jueves con el candidato demócrata al Senado, James Talarico, no será emitida por televisión abierta. La decisión responde a las amenazas recibidas por parte de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), organismo que, bajo una dirección republicana, determinó en enero que los programas de entrevistas ya no califican como espacios informativos exentos de las reglas de igualdad de tiempo. Dichas normas obligan a las cadenas a otorgar espacios equivalentes a los candidatos opositores cuando se presenta a un contendiente político.
Kimmel subrayó que, durante décadas, estos formatos televisivos habían gozado de libertad para entrevistar a figuras políticas sin estar sujetos a tales restricciones. Por su parte, Disney y ABC han denunciado que las exigencias de la FCC, aunadas a las presiones públicas del presidente Donald Trump, han limitado su autonomía editorial. La cadena sostiene que la agencia ha iniciado una "campaña de represalias" motivada por el descontento del mandatario con la cobertura informativa de ABC y los comentarios emitidos por Kimmel.
Brendan Carr, presidente de la FCC nombrado por Trump en 2017 y designado al frente de la agencia el año pasado, negó en declaraciones a Reuters que la institución esté vulnerando la libertad de expresión o respondiendo a las preferencias personales del presidente. "Nuestra labor es exigir a las emisoras que cumplan con el criterio de interés público", afirmó Carr, argumentando que las cadenas utilizan el espectro radioeléctrico a cambio de cumplir con sus obligaciones ante el público estadounidense.
La tensión entre la administración Trump y la cadena ABC se ha intensificado desde 2024, periodo en el que el presidente ha solicitado reiteradamente la revocación de las licencias de la emisora, especialmente tras la negativa de la cadena a transmitir un discurso suyo sobre seguridad electoral en horario estelar. Cabe recordar que, en 2025, el programa de Jimmy Kimmel fue suspendido temporalmente por ABC, lo que derivó en manifestaciones públicas en ciudades como Seattle.


