El mercado automotriz en México ha experimentado una transformación significativa en la accesibilidad a la movilidad eléctrica. Con un precio de 371,000 pesos, el JAC E10X se ha consolidado como la opción más económica dentro del segmento de entrada. Esta oferta supera a competidores como el Geely EX2, con un costo de 389,900 pesos, y el BYD Dolphin Mini, que se comercializa en 399,800 pesos.
Históricamente, antes de 2024, los vehículos eléctricos superaban los 700,000 pesos, lo que dificultaba su competitividad frente a modelos de combustión. El punto de inflexión ocurrió a mediados de 2024 con la llegada del BYD Dolphin Mini a un precio de 358,800 pesos, cifra comparable con el Nissan March, cuya versión más equipada costaba 354,900 pesos. A raíz de esto, marcas como JAC y Renault ajustaron sus precios, bajando modelos como el E10X y el Kwid E-Tech de los 500,000 pesos a menos de 400,000 pesos.
Este cambio responde a una estrategia de desarrollo desde cero de los vehículos eléctricos por parte de fabricantes chinos, aprovechando economías de escala. El impacto en el mercado ha sido notable: según datos del Inegi, las ventas de vehículos eléctricos crecieron un 122.8% entre 2023 y 2024, pasando de 14,043 a 31,293 unidades.
Además del costo inicial, los propietarios de eléctricos gozan de beneficios fiscales y operativos. Estos vehículos están exentos del pago de Tenencia (tasa del 0%) y del Impuesto Sobre Automóviles Nuevos (ISAN). Asimismo, permiten una deducción de hasta 250,000 pesos sobre la inversión inicial para efectos del ISR. En términos operativos, la Comisión Federal de Electricidad ofrece la instalación gratuita de un medidor independiente para evitar que la carga del auto eleve el consumo doméstico a la tarifa DAC. Finalmente, el JAC E10X cuenta con la ventaja permanente de estar exento de la verificación vehicular.


