TEHERÁN, Irán — En un movimiento que marca un punto crítico en la estabilidad de la región, Irán emitió el 'Código 100', el nivel de alerta más elevado para todas sus fuerzas armadas, incluyendo al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, el ejército y los cuerpos de seguridad. La información, reportada inicialmente por el medio digital The Hormuz Letter el 20 de septiembre de 2026, no ha sido confirmada ni desmentida por las autoridades de Teherán.
Simultáneamente, se reportó el despliegue de un bombardero B-1B Lancer del Pentágono, cargado con municiones, el cual despegó desde la base RAF Fairford en el Reino Unido con rumbo a Medio Oriente. En Estados Unidos, el presidente Donald Trump regresó de manera imprevista a la Casa Blanca desde Campo David, tras un incidente en el que la Defensa Aeroespacial interceptó una avioneta civil en el espacio aéreo restringido cercano al mandatario.
El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió una advertencia de viaje para todo Medio Oriente, alertando sobre una posible escalada militar entre los hutíes (Ansar Allah) y Arabia Saudita, además de señalar que Irán y sus grupos afines podrían atacar intereses estadounidenses. Por su parte, Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, condicionó el fin de las hostilidades al cese de la guerra en todos los frentes, el desbloqueo de fondos iraníes y el fin del cerco naval impuesto por el Pentágono. Rezaei advirtió además que Irán probó recientemente un nuevo misil balístico antibuque y reiteró que, aunque mantienen su doctrina nuclear alineada con la fatua del líder supremo, el futuro de su permanencia en el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP) depende de las acciones de Washington y Tel Aviv.
En el frente de batalla, los rebeldes hutíes de Yemen reivindicaron ataques contra sitios estratégicos en Riad, incluyendo instalaciones de la petrolera Aramco. Las autoridades sauditas confirmaron la intercepción de un misil balístico dirigido a su capital, además de intentos de ataque contra infraestructura civil en Yanbu, Taif, Baysh y Farasan. El portavoz militar hutí, Yahya Saree, justificó la ofensiva como una respuesta a los ataques sauditas contra Saná. En Yemen, los enfrentamientos recientes han dejado un saldo de al menos 48 muertos: 17 soldados gubernamentales y 31 combatientes hutíes.


