El presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, ha condicionado la reapertura del estrecho de Ormuz y el reinicio de las conversaciones diplomáticas al cumplimiento previo de una serie de exigencias por parte de Estados Unidos. Según informó este domingo 20 de septiembre de 2026 la agencia estatal IRNA, Qalibaf enfatizó que, mientras estas condiciones no sean satisfechas, no existe posibilidad de retomar el estado anterior de las negociaciones.
"Se han intercambiado mensajes en los que se han aclarado nuestras condiciones de manera explícita a la otra parte a través de intermediarios", declaró Qalibaf durante una sesión telemática del Parlamento, de acuerdo con la agencia ISNA. Esta postura se endurece tras el ataque registrado hace dos días contra un petrolero en dicho paso marítimo.
Por su parte, Mohsen Rezai, secretario general del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, detalló en una entrevista con la cadena Al Jazeera que Teherán busca finalizar las hostilidades basándose en un acuerdo marco alcanzado en junio. Rezai enumeró siete condiciones fundamentales, entre las que destacan la liberación de activos iraníes congelados, el cese de la guerra en todos los frentes, el levantamiento del bloqueo a puertos y buques, y la exigencia de que Washington se abstenga de interferir en los asuntos internos de Irán.
"El mensaje de Teherán es claro e inequívoco: si Washington quiere salir del atolladero en el que se ha metido y evitar enredarse aún más, no tiene más remedio que aceptar los derechos y las condiciones de Irán", afirmó Rezai a través de la red social X. El funcionario subrayó que Estados Unidos debe cumplir con estos puntos antes de avanzar hacia cualquier diálogo sobre temas como el programa nuclear iraní.
Estas declaraciones coinciden con la visita a Teherán de Mohsin Naqvi, ministro del Interior de Pakistán, quien actúa como mediador entre ambas naciones. No obstante, el pasado viernes, Donald Trump descartó que existan planes para sostener conversaciones con el gobierno iraní.


