Teherán ha elevado el tono de su discurso al advertir que, ante cualquier nueva ofensiva por parte de Estados Unidos, el país está listo para enfrentar un conflicto prolongado, utilizando armamento y estrategias geográficas nunca antes vistas. Esta postura se endureció tras la denuncia de Teherán sobre la negativa de Washington de otorgar visas al equipo de prensa del presidente Massoud Pezeshkian, acción que el gobierno iraní calificó como un intento de censura internacional.
En el ámbito económico, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, anunció en una entrevista con CNBC que, a partir de mañana, todas las aerolíneas iraníes cesarán operaciones a nivel global debido a las sanciones impuestas. Bessent detalló que se prohibirá el suministro de combustible, servicios de aterrizaje y venta de boletos, advirtiendo que cualquier entidad que incumpla estas medidas será excluida del sistema del dólar.
Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, informó haber sostenido una conversación con su homólogo estadounidense, Donald Trump, centrada en buscar soluciones diplomáticas para el tránsito de buques en el estrecho de Ormuz, al margen de un acuerdo global. Paralelamente, el diario The Wall Street Journal reportó que la administración Trump ha propuesto a ocho naciones de Medio Oriente la creación de un fondo de 10 mil millones de dólares —con una inversión inicial de 5 mil millones por parte de EE. UU.— para reconstruir infraestructura energética y reducir la dependencia de la ruta marítima del estrecho.
La situación en el estrecho de Ormuz se mantiene crítica tras el reporte del centro de Operaciones Marítimas Comerciales de Reino Unido, que confirmó que dos buques cisterna de gas licuado fueron impactados por proyectiles y restos de bombas, dejando a dos tripulantes con heridas leves. El tráfico en la zona ha caído a cifras de un solo dígito durante el fin de semana, contrastando con las estimaciones estadounidenses de más de 30 buques en tránsito.
En otros frentes, el presidente del consejo presidencial de Yemen, Rashad al Alimi, solicitó apoyo a Trump contra los rebeldes hutíes, aunque no se obtuvo una promesa de intervención militar. Mientras tanto, el premier británico, Andy Burnham, autorizó el reabastecimiento de combustible en vuelo para Arabia Saudita con el fin de fomentar la estabilidad regional, mientras las milicias hutíes continúan avanzando sobre posiciones estratégicas en el mar Rojo tras la cancelación de ataques estadounidenses contra el grupo.


