El pasado lunes 14 de septiembre de 2026, el vicepresidente de Irán y máximo responsable de la organización nuclear del país, Mohammad Eslami, fue impedido de viajar a Viena para participar en la 70ª Conferencia General del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El portavoz de la cancillería iraní, Ismail Bagaei, calificó la negativa de visado como una decisión "totalmente injustificada" y señaló que, aunque el incidente fue provocado por presiones de Estados Unidos, el Gobierno austriaco mantiene su responsabilidad en el asunto.
Por su parte, el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, confirmó la postura de Washington al declarar: "Es un individuo sancionado y no queremos que los individuos sancionados evadan sus sanciones. Pidió una exención de las sanciones y se le negó". El embajador de EE. UU. ante el OIEA, Preston Wells Griffith, detalló ante el pleno que el Consejo de Seguridad de la ONU denegó la petición de exención presentada por Austria, país anfitrión del organismo.
El embajador iraní ante el OIEA, Ali Reza Najafi, respaldado por Rusia, protestó formalmente contra la medida, argumentando que Austria violó el acuerdo de sede al impedir el acceso a un representante oficial. En respuesta a la situación, el Ministerio de Exteriores de Irán convocó al embajador de Austria en Teherán para expresar su rechazo.
Wells Griffith justificó la negativa argumentando que la presencia de Eslami habría servido para que Irán utilizara el foro como "plataforma de propaganda" y recordó que, bajo la supervisión de Eslami, el país ha enriquecido más de 400 kilos de uranio al 60 %. Este incidente ocurre en un contexto de alta tensión tras los bombardeos de junio de 2025 contra instalaciones nucleares iraníes por parte de Estados Unidos e Israel, evento tras el cual Irán ha restringido el acceso de los inspectores del OIEA, citando razones de seguridad.


