El Gobierno iraquí dio luz verde este sábado 12 de septiembre de 2026 a una solicitud presentada por Irán para realizar una investigación coordinada tras el descubrimiento de plataformas de lanzamiento de drones en la zona fronteriza que comparten ambos países. La medida responde a los recientes ataques perpetrados contra el oleoducto Este-Oeste, una infraestructura crítica para Arabia Saudita.
El portavoz militar iraquí, Sabah al Numan, confirmó a través de un comunicado que el primer ministro y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Ali al Zaidi, autorizó la indagatoria. Previamente, Al Zaidi había anunciado el cierre de la frontera con Irán tras determinar que los ataques contra el oleoducto se originaron en la provincia de Maysan, ubicada en el sureste de Irak.
En cuanto a la situación en los límites territoriales, las autoridades iraníes informaron a través de la agencia IRNA que los pasos fronterizos de Shalamcheh y Chazabeh permanecen cerrados hasta nuevo aviso. Aunque Irak ratificó la restricción, la Autoridad de Pasos Fronterizos iraquí matizó que las medidas son de carácter temporal y responden a fines de "organización y modernización" para mejorar los mecanismos de inspección y control, garantizando la fluidez en el tránsito de viajeros y mercancías.
El oleoducto afectado, que atraviesa las regiones de Riad y Medina y transporta cerca de siete millones de barriles de crudo diarios, fue cerrado de manera preventiva por Arabia Saudita la noche del viernes 11 de septiembre de 2026. Por su parte, la alianza de milicias proiraníes conocida como Resistencia Islámica de Irak ha negado cualquier participación en los hechos, a pesar de que estos grupos han sido vinculados con ataques previos a Riad, lo que derivó en una ofensiva conjunta entre Arabia Saudita y Estados Unidos a finales de julio.


