Las autoridades francesas han centrado sus investigaciones en un posible acto de sabotaje deliberado tras el descarrilamiento de un tren ocurrido el pasado viernes 11 de septiembre de 2026 en el noroeste del país. El incidente, que involucró a un tren regional (TER) con 186 pasajeros a bordo, tuvo lugar a la altura del municipio de Cléon, en la región de Normandía.
Hervé Morin, presidente de la región de Normandía, señaló que la evidencia apunta a una acción intencionada. "La hipótesis más probable hoy es que se trate de un acto que no es simplemente deliberado, sino que puede calificarse de criminal. La locomotora se dio vuelta", declaró Morin. El funcionario explicó que se halló un tramo de riel de entre 250 y 300 kilos sobre la vía, el cual no pudo haber llegado ahí de forma accidental, considerando que un tren había circulado por ese mismo punto una hora antes sin reportar anomalías y sin que se realizaran trabajos de mantenimiento en el intervalo. En dicho tramo, la velocidad máxima permitida es de 120 km/h.
El accidente dejó un total de 44 personas heridas. Entre los afectados se encontraba una joven que inicialmente fue reportada en estado crítico, aunque las autoridades confirmaron posteriormente que su vida ya no corre peligro. Para atender la emergencia, se desplegó un operativo masivo que incluyó a 130 bomberos, cinco equipos médicos y 80 vehículos de rescate.
Por su parte, un portavoz de SNCF Réseau, la empresa encargada de la gestión de la red ferroviaria francesa, informó que la circulación en la zona, que fue interrumpida inmediatamente después del percance, ya ha sido restablecida en su totalidad.


