Ataques contra infraestructura civil
El informe de la Misión Internacional Independiente de Investigación sobre Irán, presentado este jueves 17 de septiembre de 2026, detalla dos incidentes ocurridos el 28 de febrero, fecha en la que Estados Unidos e Israel iniciaron operaciones militares en territorio iraní. Los expertos concluyeron que los ataques fueron indiscriminados y afectaron objetivos claramente identificables como civiles.
- Escuela Primaria Shajareh Tayyebeh (Minab): Un ataque con misiles Tomahawk resultó en la muerte de al menos 156 personas, de las cuales 120 eran niñas y niños. La investigación subraya que el centro educativo no presentaba indicios de uso militar, a pesar de su proximidad con un complejo del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
- Complejo deportivo en Lamerd: El uso de misiles de precisión (PrSM) que dispersaron proyectiles de tungsteno sobre una zona residencial y un centro deportivo causó la muerte de al menos 21 civiles, incluidos siete menores de edad.
Ante estos hallazgos, el Departamento de Estado de EE. UU. ha negado credibilidad a las conclusiones del informe. Por su parte, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha sostenido que el ejército estadounidense "nunca atacaría objetivos civiles". Washington ha negado específicamente su participación en el ataque de Lamerd y mantiene una investigación abierta sobre lo ocurrido en Minab.
Represión interna y crímenes de lesa humanidad
El documento también aborda la respuesta del gobierno iraní a las protestas masivas registradas entre diciembre de 2025 y enero de 2026. Los expertos calificaron la represión como una escalada sin precedentes, caracterizada por:
- Uso de fuerza letal: Personal de seguridad disparó fusiles de asalto desde posiciones elevadas contra multitudes y utilizó perdigones metálicos que causaron ceguera permanente en numerosos manifestantes.
- Violaciones a derechos humanos: Se documentaron ataques a centros sanitarios, detenciones masivas, torturas y la negación de asistencia letrada a los detenidos.
- Ejecuciones: Al menos 29 hombres han sido ejecutados tras juicios sumarios relacionados con los disturbios. Aunque el gobierno iraní reportó 3,000 muertes, la agencia Hrana ha confirmado el asesinato de más de 7,000 personas, en su mayoría manifestantes.
La misión concluyó que estas acciones constituyen crímenes de lesa humanidad, incluyendo asesinato, tortura y privación grave de la libertad física, ejecutados de manera sistemática contra la población civil.


