Un reciente estudio elaborado por Jennifer Kavanagh, investigadora principal y directora de análisis militar de la Fundación Defense Priorities, ha generado preocupación entre los aliados de Estados Unidos en el Indo-Pacífico. El informe propone que Washington reduzca sus compromisos de defensa en la región, lo que implicaría poner fin a las alianzas de defensa mutua con Corea del Sur, Japón, Australia y Filipinas.
El documento sostiene que la prioridad de la política exterior estadounidense debe ser la defensa del territorio nacional y la protección de sus rutas comerciales y mercados. Para lograrlo, Kavanagh sugiere retirar la presencia militar de la denominada "primera cadena de islas", que abarca desde Okinawa, en el sur de Japón, pasando por Taiwán, hasta Filipinas. La propuesta plantea trasladar estas fuerzas a la "segunda cadena de islas", que incluye el este de Japón, las Islas Marianas del Norte, Guam, Palaos y Papúa Nueva Guinea, argumentando que esto reduciría el riesgo de una guerra con China.
El impacto de esta propuesta sería especialmente crítico para Taiwán. Kavanagh señala que EE. UU. no tiene un compromiso formal de asistencia militar hacia la isla y sugiere transitar de la "ambigüedad estratégica" a una política clara de no intervención en caso de una confrontación armada con Pekín. William Yang, analista de seguridad del International Crisis Group, advirtió que, aunque no hay comentarios formales de los países afectados, las conclusiones del informe "serán recibidas con conmoción".
El informe ha sido calificado por expertos como Garren Mulloy, de la Universidad Daito Bunka, como una visión que prioriza el ahorro de costos sobre la influencia geopolítica. Por su parte, Dan Pinkston, profesor de la Universidad de Troy en Seúl, calificó la premisa como "ingenua" al considerar que China actuaría de forma benevolente ante un vacío de poder. El análisis se publica en un contexto donde el presidente Donald Trump ha condicionado la presencia de tropas estadounidenses a mayores pagos o concesiones de sus aliados, lo que alimenta el debate sobre el aislacionismo en la actual administración.


