CIUDAD DE MÉXICO. — Con motivo del Día Mundial de la Fibrosis Pulmonar, conmemorado este 7 de septiembre, el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias Ismael Cosío Villegas (INER) hizo un llamado a la población para identificar oportunamente señales de alerta como la tos seca persistente y la falta de aire, las cuales podrían indicar una enfermedad pulmonar intersticial.
Ivette Buendía Roldán, coordinadora de la Clínica de Enfermedades Intersticiales y titular del Laboratorio de Investigación Traslacional en Envejecimiento y Enfermedades Fibrosantes del INER, explicó que la fibrosis consiste en la formación de cicatrices en el tejido pulmonar, provocando una pérdida irreversible de la función del órgano. La especialista advirtió que muchas enfermedades intersticiales inician con procesos inflamatorios que, de no ser tratados adecuadamente, evolucionan hacia la fibrosis.
Durante el seminario "La Fibrosis Pulmonar: la Respiración nos Mueve", organizado por Boehringer Ingelheim, expertos calificaron a este padecimiento como una "enfermedad devastadora que roba la salud y el aliento a más de 9 millones de personas en el mundo". Las cifras presentadas son alarmantes, pues cerca del 50 por ciento de los pacientes fallecen dentro de los cinco años posteriores al diagnóstico, superando la tasa de mortalidad de diversos tipos de cáncer.
Respecto a la Fibrosis Pulmonar Idiopática (FPI), cuya causa es desconocida, y la Fibrosis Pulmonar Progresiva, los especialistas señalaron que existen innovaciones terapéuticas que han demostrado seguridad y eficacia. Según datos proporcionados por Buendía Roldán, la FPI afecta a 3.6 millones de personas a nivel global. En México, la incidencia se sitúa entre 15 y 43 personas por cada 100 mil habitantes, afectando principalmente a varones de 50 años o más.


