Representantes de la industria energética en Estados Unidos, que incluyen a fabricantes, refinadores y productores de petróleo y gas, han enviado una misiva dirigida a Donald Trump para expresar su rechazo a una posible prohibición de las exportaciones de diésel. El sector advierte que esta política no solo elevaría los precios del combustible dentro de su territorio, sino que también provocaría una pérdida de participación de mercado frente a otras naciones exportadoras.
En la carta, suscrita por organizaciones como la Asociación de Fabricantes de Combustibles y Productos Petroquímicos de Estados Unidos y el Instituto Americano del Petróleo, se enfatiza que "las prohibiciones a la exportación provocarían menor producción de combustible, endurecimiento del suministro y aumento de los costos para las familias, los agricultores y los transportistas estadunidenses".
Por su parte, Alejandro Montufar, director general de PetroIntelligence, señaló que una medida de este tipo tendría repercusiones directas en las finanzas públicas de México, afectando los ingresos de Pemex y al sector gasolinero nacional, ya que el país se vería obligado a buscar el energético en otros mercados a precios más elevados.
No obstante, Montufar aclaró que el impacto no se trasladaría de forma inmediata al consumidor final. "Afortunadamente, no se va a ver reflejado en los precios que enfrentan los consumidores y las flotillas y la industria debido al pacto voluntario. Es decir, que el precio objetivo de 27 pesos en diésel se va a mantener debido a los esfuerzos de mayores estímulos fiscales y debido a la contención de Pemex que va a seguir", puntualizó.


