CUERNAVACA, Mor. — La comunidad de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) se encuentra sumida en la indignación tras el homicidio de Claudia Tacoronte, una estudiante española de 21 años que cursaba Educación Infantil en el marco de un programa de intercambio. La joven fue atacada con un arma blanca la noche del sábado en el municipio de Cuautla, mientras se dirigía a la Casa de la Cultura donde se hospedaba. Pese a que logró ingresar al recinto tras el ataque, la estudiante falleció poco después.
El caso de Tacoronte, quien llevaba un mes en México, ha sido calificado por las autoridades como un feminicidio, aunque los fiscales mantienen la línea de investigación sobre un posible robo. La presidenta Claudia Sheinbaum lamentó el suceso y confirmó que el gobierno federal colabora en las investigaciones y mantiene comunicación diplomática con la familia de la víctima. Por su parte, la Secretaría de Seguridad aseguró que los responsables serán llevados ante la justicia.
Este crimen se suma a una preocupante tendencia de violencia contra mujeres en la entidad. En los primeros siete meses de 2026, se han registrado 21 feminicidios en Morelos, estado que presenta la segunda tasa más alta de homicidios de mujeres en el país y una impunidad del 73% en casos de feminicidio en las últimas dos décadas. Estudiantes de la UAEM han señalado que, además de Tacoronte, otras alumnas han sido víctimas de la violencia en el último año, incluyendo a Aylín Rodríguez, Kimberly Ramos, Karol Toledo y Michelle Fuentes.
A pesar del despliegue de 1,700 elementos de seguridad y una inversión de casi 30 millones de dólares en el estado desde julio, la eficacia de las medidas federales es cuestionada por los colectivos locales. Mientras el gobierno federal reporta una reducción nacional en delitos de alto impacto y feminicidios, las estudiantes de la UAEM han declarado que el plan de seguridad ha fracasado, manteniendo las protestas bajo el lema: "Estudiar no debería ser sentencia de muerte".


