Fotografías obtenidas por la cadena CBS News han puesto al descubierto el alcance de los daños sufridos por diversas instalaciones militares de Estados Unidos en Medio Oriente, producto de los ataques perpetrados por Irán. Las imágenes, proporcionadas por personal militar en activo, muestran radares seccionados, remolques aplastados y edificios gravemente dañados en bases situadas en Arabia Saudita y Kuwait.
Entre el material gráfico destaca la destrucción de un Boeing E-3 Sentry en la base aérea Príncipe Sultán, en Arabia Saudita, ubicada a unos 100 km al sureste de Riad. Asimismo, en el Campamento Buehring, Kuwait, se observan remolques destruidos y estructuras reducidas a escombros, mientras que en el Camp Arifjan, también en Kuwait, se documentaron daños en un edificio de cuatro plantas.
Un informe del organismo de control del Pentágono confirmó que cientos de estructuras en bases estadounidenses en Kuwait, Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Irak, Omán y Jordania han sido afectadas. El documento detalla que las pérdidas en equipamiento ascienden a 3,700 millones de dólares, mientras que el gasto total de la guerra hasta el 29 de junio alcanzó los 33,400 millones de dólares. Por su parte, la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) estimó que el costo del equipo perdido en combate, incluyendo aviones, drones y un sistema THAAD, suma 1,900 millones de dólares.
Brian Katulis, investigador principal del Middle East Institute, advirtió que estos daños evidencian una falta de preparación en las defensas estadounidenses y sugirió que adversarios como China y Rusia podrían haber colaborado en la selección de objetivos. "Estados Unidos tuvo que desviar recursos militares de Asia a Medio Oriente, lo que dejó al país y a sus socios asiáticos más expuestos", señaló Katulis.
Ante la escalada del conflicto, iniciado el 28 de febrero, la presión política ha crecido. La Cámara de Representantes votó por tercera vez a favor de una medida para finalizar la acción militar sin autorización del Congreso. Paralelamente, el congresista republicano Thomas Massie anunció una iniciativa para someter a juicio político al secretario de Defensa, Pete Hegseth, cuya gestión ha sido respaldada por el fiscal general Todd Blanche, quien afirmó que Hegseth realiza "un trabajo fenomenal".


