Los insurgentes hutíes han logrado un avance significativo en la costa occidental de Yemen al tomar el control del estratégico puerto de Moca este jueves 10 de septiembre de 2026. Este movimiento ocurre apenas horas después de que los rebeldes completaran la ocupación de la provincia de Al Hudeida, consolidando una posición clave cerca del estrecho de Bab el Mandeb, una ruta vital para el comercio marítimo internacional.
Según fuentes militares, el avance insurgente se produjo tras la toma del distrito de Hays durante la noche, desde donde las fuerzas hutíes se desplazaron hacia el oeste para capturar la localidad de Al Jauja y el monte Al Nar. Posteriormente, unidades rebeldes llegaron a Yajtal, a 15 kilómetros al norte de Moca, mientras otro contingente avanzaba desde el monte Al Nar, ubicado a 20 kilómetros al este de la ciudad portuaria.
Aunque el Gobierno yemení, reconocido internacionalmente, no ha confirmado oficialmente la caída de Moca, testigos reportaron el retiro de convoyes de fuerzas leales hacia el sur. Por su parte, el Ejecutivo argumentó que el repliegue en la zona costera forma parte de un plan para reorganizar tropas y preparar una contraofensiva. Una fuente de las Brigadas de los Gigantes confirmó que algunas unidades gubernamentales se han reposicionado en Dhubab, a 50 kilómetros de Bab el Mandeb, donde se encuentra una base militar y una pista de aterrizaje de la Resistencia Nacional.
Este nuevo episodio de violencia marca una escalada en el conflicto que se intensificó a mediados de agosto, rompiendo el alto el fuego vigente desde 2022, mediado por Naciones Unidas. La guerra en Yemen, que comenzó en 2014 cuando los hutíes tomaron el control de diversas regiones, incluida la capital, Saná, ha involucrado desde 2015 a una coalición liderada por Arabia Saudí en apoyo al Gobierno reconocido. En respuesta a los ataques aéreos de la coalición, los insurgentes han intensificado recientemente sus ofensivas contra instalaciones civiles y energéticas en cuatro provincias de Arabia Saudí.


