BUDAPEST, Hungría — En un cambio drástico de dirección política, el Gobierno de Hungría, liderado por Péter Magyar desde mayo, ha dado un paso decisivo contra el Kremlin al expulsar a diez diplomáticos rusos. La medida, anunciada por la ministra de Asuntos Exteriores, Anita Orbán, responde a actividades calificadas como "inaceptables para los diplomáticos según la Convención de Viena". Aunque no se ofrecieron detalles específicos, la acción es ampliamente interpretada como una expulsión de agentes de inteligencia.
Este movimiento representa una ruptura total con la era de Viktor Orbán, quien gobernó hasta 2026 y fue frecuentemente señalado por su cercanía con el presidente ruso Vladimir Putin. Durante años, Hungría fue vista como un riesgo de seguridad para la Unión Europea y la OTAN, permitiendo que espías rusos operaran con libertad. En febrero, se reveló que Peter Szijjarto, ministro de Asuntos Exteriores bajo el mandato de Orbán entre 2014 y 2026, había filtrado información confidencial de la UE a Serguei Lavrov.
La actual vice primera ministra ha condenado repetidamente la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, marcando una distancia clara respecto a la administración previa, que evitó condenar el conflicto y, en ocasiones, culpó a Occidente. El experto en servicios secretos Peter Tarjani calificó la expulsión como un asunto grave de inteligencia que alinea a Hungría con la política de seguridad de sus aliados. Por su parte, el politólogo Andras Racz señaló a la agencia MTI que esta medida debió tomarse hace cuatro años y medio.
La respuesta desde Moscú no se hizo esperar. Una portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso denunció un "lobby rusófobo en Budapest" y prometió una respuesta "dura y dolorosa". Asimismo, el diputado ruso Andrey Kolesnik, integrante de la Comisión de Defensa de la Duma Estatal, sugirió que el Gobierno ruso podría considerar la interrupción del suministro de gas hacia Hungría.
A pesar de la tensión, la ministra Anita Orbán aclaró que la decisión "no implica romper las relaciones diplomáticas con Rusia", subrayando que el país busca mantener un diálogo basado en el respeto mutuo y el cumplimiento de las normas internacionales.


