El ex diputado federal y ex cónsul general de México en Chicago, Heriberto M. Galindo Quiñones, expresó su preocupación respecto a la iniciativa de reforma aprobada en la Cámara de Diputados, la cual busca restringir las aspiraciones político-electorales de personas con doble nacionalidad que residen en el extranjero. Según el exlegislador, el debate parlamentario y la argumentación oficial carecieron de profundidad jurídica al no diferenciar entre los conceptos de nacionalidad y ciudadanía.
Galindo Quiñones, quien formó parte de la 56 Legislatura que aprobó el otorgamiento de la doble nacionalidad, argumentó que este derecho no debe ser proscrito ni afectado. "Tener doble nacionalidad es un derecho que no debe proscribirse, reducirse o menos aún eliminarse o afectarse políticamente en contra de quienes habiendo nacido en el extranjero pero siendo hijas, hijos o descendientes de padres mexicanos que residen fuera de México pero tienen sus derechos a salvo", señaló.
El exsenador precisó que la controversia debería centrarse exclusivamente en la doble ciudadanía, la cual implica la posesión de derechos políticos y electorales en dos naciones distintas, una situación que, a su juicio, ya está regulada. "La prohibición legal existe y debe continuar existiendo para quienes tienen la doble ciudadanía y aspiran a participar en política en México más no para quienes poseen la doble nacionalidad", afirmó, recordando que la legislación actual ya exige la renuncia a la ciudadanía extranjera para quienes deseen participar en la vida pública mexicana.
Finalmente, Galindo Quiñones hizo un llamado al Senado de la República para que analice estas distinciones antes de ratificar la reforma, con el objetivo de evitar que se lesionen los derechos de millones de descendientes de mexicanos que, por su origen, poseen la doble nacionalidad.

