La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha reconocido oficialmente que los costos actuales por el uso, goce y aprovechamiento de las bandas espectrales en México superan los estándares internacionales, lo que ha frenado la expansión de la cobertura de telecomunicaciones y el despliegue de la tecnología 5G. Según el documento de la Ley de Ingresos, el país presenta actualmente una cobertura de apenas el 30%, una cifra significativamente menor al 65% que reporta Brasil.
La dependencia señaló que "el sector de las telecomunicaciones requiere de medidas adicionales que posibiliten concretar la migración a tecnologías de alta capacidad 5G". Esta propuesta representa un cambio de rumbo en la política fiscal del Estado, que anteriormente había rechazado en seis ocasiones las solicitudes del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) para ajustar estos costos, optando por mantener los precios congelados.
Los datos actuales revelan una carga financiera desproporcionada: el pago por el uso de bandas de frecuencia en México se sitúa entre un 88% y un 96% por encima de la mediana internacional. Esto impacta de manera desigual a los operadores; mientras que Telcel destina el 5.7% de sus ingresos anuales al pago de derechos, AT&T debe desembolsar el 17.1%, cifra tres veces superior a la de la subsidiaria de América Móvil, de acuerdo con registros del extinto IFT.
Esta estructura de costos no solo limita la capacidad de inversión de las empresas, sino que encarece el servicio para los usuarios finales. Según datos de la consultora Statista, México es la segunda nación de la región con el precio por gigabyte (GB) más elevado, alcanzando los 2 dólares, en contraste con los 40 centavos de dólar que se pagan en Brasil. La propuesta de reducción del 12% busca aliviar estas presiones financieras, aunque su implementación efectiva queda sujeta a la aprobación del Congreso de la Unión.


