CIUDAD DE MÉXICO. — La Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha presentado una iniciativa que, de ser aprobada por el Congreso, transformaría la forma en que las empresas aplican sus deducciones fiscales. La propuesta establece que si las deducciones de una compañía superan el 96.67% de sus ingresos acumulables, el monto deducible se limitará a ese mismo porcentaje, difiriendo el resto para ejercicios posteriores, lo que generaría un impacto directo en el flujo de efectivo.
Carla Martínez Santistevan, asociada senior de De La Vega, aclaró que la medida no impone un límite específico a las prestaciones laborales, pero sí las integra en el cálculo general de deducciones. "Jurídicamente, el mayor ISR recae en la empresa, que es el contribuyente", señaló la experta. Como ejemplo, una empresa con 100 millones de pesos de ingresos y 98 millones en deducciones pasaría de pagar 600,000 pesos de ISR a aproximadamente un millón de pesos bajo el nuevo esquema, una diferencia de 400,000 pesos que afectaría su liquidez.
Por su parte, Eric Palacios, consultor fiscal de Von Wobeser y Sierra, advirtió que prestaciones como vales de despensa, fondos de ahorro y seguros médicos entrarán en una competencia interna por el espacio deducible. "Si antes podías dar vales de despensa generosos, seguro de gastos médicos mayores, fondo de ahorro y plan de pensiones sin preocuparte mucho por el impacto fiscal, ahora cada una de esas prestaciones ‘compite’ con otros gastos deducibles por un espacio limitado", explicó Palacios.
Ante este escenario, los especialistas sugieren que las empresas podrían optar por moderar aumentos salariales o ser más selectivas en sus contrataciones. No obstante, Martínez Santistevan enfatizó que las prestaciones pactadas como derechos adquiridos o condiciones de trabajo no pueden eliminarse unilateralmente. "Cualquier cambio tendría que analizarse conforme a la legislación laboral y, cuando corresponda, negociarse con los trabajadores o con el sindicato", precisó.
Finalmente, se destacó que el estímulo fiscal del Plan México para capacitación podría ofrecer un alivio, aunque los expertos recomiendan esperar el texto definitivo de la ley. Asimismo, se confirmó que el límite propuesto no modificaría la base para el cálculo del reparto de utilidades de los trabajadores.


