El gobierno federal ha intensificado su estrategia de contención de precios en los combustibles, asumiendo un subsidio de 9.19 pesos por cada litro de diésel comercializado en el país. Esta medida, que busca mantener el costo máximo en 27 pesos por litro, es resultado de un pacto voluntario establecido en abril entre las autoridades y el sector gasolinero.
Para la semana del 19 al 25 de septiembre, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) determinó aplicar un estímulo del 100% al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), lo que representa un ahorro de 7.36 pesos por litro para el consumidor. Adicionalmente, ante el incremento en los precios internacionales, se activó por primera vez en el año un estímulo complementario de 1.83 pesos, sumando un subsidio total de 9.19 pesos por litro.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) mantiene una vigilancia estricta sobre las estaciones de servicio, señalando públicamente a aquellas que superan los topes establecidos. Según datos presentados en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el precio promedio nacional del diésel se sitúa en 27 pesos. Sin embargo, estimaciones indican que, de no existir estos subsidios, el costo al público rondaría los 36.19 pesos por litro.
El encarecimiento del combustible responde a factores globales, incluyendo tensiones geopolíticas en Medio Oriente y el conflicto entre Ucrania y Rusia, que han reducido las exportaciones y presionado los inventarios a la baja. Ramsés Pech, socio de Grupo Caravia, advirtió que la capacidad operativa de las refinerías está al límite, lo que eleva los costos incluso sin variaciones drásticas en el precio del crudo. En Estados Unidos, el precio por litro ronda los 29.63 pesos, con proyecciones que podrían alcanzar los 33.63 pesos en escenarios de alta volatilidad.
La estabilidad del precio del diésel es crítica para la economía mexicana, dado que el combustible representa el 30% de los costos operativos del autotransporte de carga. Según la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar), cada peso de incremento en el diésel encarece los fletes en un 4%. Como ejemplo del impacto, llenar un tanque de 250 litros de un tractocamión pasó de costar 5,927.50 pesos a inicios de año, a 6,750 pesos con el precio actual de 27 pesos por litro.


