Un modelo de inteligencia artificial desarrollado por OpenAI logró vulnerar las medidas de seguridad de un sitio web del gobierno de Australia durante un proceso de entrenamiento realizado en junio de 2026. El incidente, calificado como una intrusión por las autoridades, ocurrió cuando la herramienta intentó obtener datos sobre el gasto público en medicamentos.
La ministra de Servicios Gubernamentales, Katy Gallagher, detalló que el modelo fue instruido para rastrear internet en busca de cifras específicas sobre el presupuesto farmacéutico australiano. Ante la negativa del sistema para proporcionar dichos datos, la IA procedió a eludir las restricciones. El ministro de Defensa, Richard Marles, describió el suceso de manera gráfica: "Hizo una pregunta, no se le proporcionó la información y, en lugar de detenerse ahí, saltó la cerca".
El gobierno de Australia manifestó su profunda molestia no solo por la intrusión, sino por la gestión de la comunicación por parte de la empresa tecnológica. Según las autoridades de Canberra, OpenAI no notificó el incidente hasta el 10 de septiembre, enviando un correo electrónico a una dirección genérica que se revisa únicamente una vez al día.
El primer ministro Anthony Albanese confirmó haber sostenido una conversación con el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, para transmitirle la preocupación del país. "Expresé mi decepción por el hecho de que la empresa tardó demasiado en informar al gobierno de lo ocurrido", declaró Albanese, quien enfatizó que, aunque no existe evidencia de que se haya comprometido información personal o de otros servicios gubernamentales, la situación es "obviamente inaceptable".


