El canciller de Alemania, Friedrich Merz, tomó la decisión este miércoles 9 de septiembre de 2026 de aplazar la llamada telefónica que tenía agendada para el próximo 11 de septiembre con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La medida surge como una reacción directa a las felicitaciones que el mandatario estadounidense extendió a la formación ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) tras su victoria en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt.
Aunque el portavoz del Gobierno alemán, Stefan Cornelius, atribuyó inicialmente el cambio a problemas de agenda, al ser cuestionado sobre la relación con los comentarios de Trump, recordó la postura de Merz de rechazar cualquier "intervención o comentario en la política interna alemana, en especial relacionados con elecciones" por parte de líderes extranjeros. La llamada estaba prevista originalmente en el marco del 25º aniversario de los atentados del 11 de septiembre, y hasta el momento no se ha fijado una nueva fecha para el encuentro.
La tensión diplomática escaló tras las declaraciones de Metin Hakverdi, coordinador de Relaciones Transatlánticas del Gobierno alemán, quien declaró al diario Der Tagesspiegel que Alemania "no necesita consejos de la Casa Blanca". Hakverdi enfatizó: "Nosotros los alemanes decidimos cómo manejamos el tema de la migración y por quién votamos".
El conflicto se originó cuando Trump utilizó su plataforma Truth Social para celebrar el triunfo de AfD en Sajonia-Anhalt, donde la ultraderecha alcanzó el 43,8 por ciento de los votos. En su mensaje, Trump escribió: "¡Guau! El partido populista de Alemania acaba de vivir una noche realmente importante. Por fin (los alemanes) se han hartado de las normas y regulaciones de inmigración absolutamente nefastas que tanto daño han causado a Alemania. ¡ESTÁN EN AUGE y ya no van a aguantar más!". El mandatario cerró su publicación con la sigla MGGA, en alusión a su lema "Make America Great Again".
Este episodio se suma a una serie de fricciones previas. En 2025, el vicepresidente de EE. UU., JD Vance, ya había generado controversia durante la Conferencia de Seguridad de Múnich al criticar la exclusión de AfD del evento y reunirse posteriormente con la colíder del partido, Alice Weidel.


