BERLÍN, Alemania — El canciller Friedrich Merz expresó este lunes 7 de septiembre de 2026 su profunda consternación tras los resultados de las elecciones regionales celebradas el domingo 6 de septiembre en el estado federado de Sajonia-Anhalt. En dichos comicios, el partido de ultraderecha Alternativa por Alemania (AfD) obtuvo una victoria contundente frente a la Unión Cristianodemócrata (CDU), formación que lidera el canciller.
Durante una conferencia de prensa en Berlín junto a Sven Schulze, candidato de la CDU en Sajonia-Anhalt, se reveló que el partido conservador alcanzó apenas el 17,2 % de los votos, mientras que AfD —considerado oficialmente como de extrema derecha confirmada— logró el 43,8 %. Merz admitió que el resultado fue inesperado y representa la peor derrota electoral sufrida por la CDU en décadas, marcando una caída de 20 puntos porcentuales respecto a 2021.
Ante este escenario, el canciller subrayó que el Gobierno no puede ignorar la situación, especialmente considerando que en dos semanas se llevarán a cabo elecciones regionales en Berlín y en la región oriental de Mecklemburgo-Antepomerania. Merz atribuyó parte del descontento a la dificultad de transmitir emocionalmente la necesidad de las reformas estructurales impulsadas por su administración.
"Mi determinación de continuar por la senda de las reformas permanece inquebrantable", declaró el dirigente, quien reconoció la urgencia de mejorar la comunicación con la ciudadanía. "Tenemos que hacer más que justificar las reformas matemáticamente, económicamente. Tenemos que explicarlas mejor", añadió, enfatizando que muchos alemanes enfrentan situaciones vitales difíciles y preocupaciones sobre el futuro.
Finalmente, Merz envió un mensaje de tranquilidad a nivel nacional e internacional, asegurando que las instituciones alemanas son estables y capaces de defenderse. "El Gobierno que dirijo se encargará de que se aplique la Constitución", afirmó, reiterando el compromiso de Alemania con sus valores fundamentales y su anclaje en Europa, subrayando que el orden político del país no está sujeto a debate.


