La crisis de gobernanza en la FIFA
La Federación Francesa de Fútbol (FFF) oficializó el 10 de septiembre de 2026 su decisión de no respaldar la reelección de Gianni Infantino para un tercer mandato al frente de la FIFA. La determinación, comunicada por el presidente de la entidad, Philippe Diallo, se fundamenta en una pérdida de confianza en la gestión del organismo rector del fútbol mundial.
"Con mis colegas del comité ejecutivo, consideramos que, de alguna manera, se ha roto la confianza depositada en el presidente de la FIFA, que la forma en que concebimos la gestión del fútbol mundial ya no nos corresponde", declaró Diallo, enfatizando que la postura responde al "interés general del fútbol".
Estrategia y consultas de la FFF
Ante la proximidad del 18 de noviembre, fecha límite para el registro de candidatos, la FFF ha comenzado una serie de consultas estratégicas. Entre los asesores convocados destaca Kevin Lamour, ex número tres de la FIFA, con quien buscan reflexionar sobre un nuevo modelo de gobernanza. Francia sostiene que posee una "doble legitimidad" para liderar este cambio: su papel como país fundador de la FIFA y su consistencia deportiva, al mantenerse durante la última década en el top 3 de la clasificación mundial.
El panorama electoral y las tensiones internas
La postura francesa se alinea con la de otras federaciones europeas como Inglaterra, Bélgica, Suecia, Escocia e Italia. A pesar de este frente opositor, el panorama electoral presenta desafíos significativos:
- Ausencia de opositores: Hasta la fecha, no se ha presentado ningún candidato formal para disputar la elección del 18 de marzo de 2027.
- Posibles contendientes: Tras el anuncio de Aleksander Ceferin, presidente de la UEFA, de no aspirar al cargo, han surgido versiones que señalan a Victor Montagliani, dirigente de la Concacaf, como un posible aspirante.
- Cálculo político: Fuentes familiarizadas con el proceso indican que Infantino aún contaría con los votos necesarios para la reelección, dado que cualquier desafío exitoso requeriría una coalición que trascienda los 55 miembros de la UEFA.
Conflictos adicionales
La gestión de Infantino se ha visto erosionada por la polémica de un proyecto, finalmente retirado, para ceder participaciones del Mundial a fondos privados, iniciativa que fue rechazada por la UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol y la Concacaf. Paralelamente, la FIFA enfrenta tensiones por la organización del Mundial 2030, donde Marruecos y España mantienen disputas sobre la sede de la final, agravadas por las tensiones diplomáticas derivadas de la crisis migratoria en sus fronteras.


