PARÍS, Francia. — El gobierno francés enfrenta un panorama financiero complejo ante la revelación de que la deuda pública del país alcanzará niveles sin precedentes en los próximos años. Según proyecciones del Ministerio de Finanzas difundidas este sábado 19 de septiembre de 2026, la deuda se situará en un 119,3% del PIB al cierre de 2026, escalando hasta el 121,7% en 2027.
Estas cifras representan un récord histórico desde 1995, año en que la agencia oficial de estadística comenzó a implementar la metodología actual para el cálculo de la deuda. El incremento se produce a pesar de que el país ya se encuentra bajo supervisión especial de la Unión Europea desde hace dos años debido a sus elevados niveles de endeudamiento, los cuales duplican el límite del 60% exigido a los Estados miembros del bloque.
El contexto económico es crítico, ya que Francia cerró el año 2025 con un déficit fiscal del 5,1%, superando el tope del 3% fijado por la Unión Europea. Una fuente del Ministerio de Finanzas calificó el aumento de la deuda como un proceso "automático", derivado directamente de un déficit que se mantiene en niveles elevados.
Ante este escenario, y con las elecciones presidenciales para elegir al sucesor de Emmanuel Macron en el horizonte, el gasto público se ha convertido en el eje del debate político. En respuesta, el primer ministro, Sébastien Lecornu, anunció el pasado jueves un plan de ajuste fiscal de 54.000 millones de euros (equivalentes a 62.000 millones de dólares) dentro del proyecto de presupuestos para 2027, con el objetivo de sanear las arcas públicas antes de los comicios.


