CIUDAD DE MÉXICO. — La Fiscalía General de Justicia (FGJ) ha aclarado que, tras concluir una investigación exhaustiva que integra más de 270 fojas periciales, se determinó que la unidad de la gasera Silza que explotó hace un año en el puente de La Concordia, en la alcaldía Iztapalapa, sí circulaba a exceso de velocidad.
Aunque la empresa Silza había reportado mediante telemetría que su conductor, Fernando Soto Munguía, transitaba a 38 kilómetros por hora el día del siniestro, la autoridad ministerial desestimó esta versión tras aplicar 16 especialidades forenses. Según los dictámenes oficiales, la pipa ingresó a la curva a una velocidad de entre 44 y 46 kilómetros por hora, superando el límite establecido de 40 kilómetros por hora. Incluso, el documento pericial menciona en algunos apartados que la unidad alcanzó los 50 kilómetros por hora.
La FGJ enfatizó que el dato de los 38 kilómetros por hora fue una cifra aportada exclusivamente por la empresa durante la integración del expediente, la cual fue analizada y posteriormente refutada por los peritos de la institución junto con el resto de los indicios recabados.
Como resultado de las investigaciones y el proceso legal, se alcanzó un acuerdo reparatorio que ha sido suscrito por 156 personas, lo que representa el 99 por ciento de los casos afectados. Hasta la fecha, las víctimas y sus familias han recibido un monto superior a los 470 millones de pesos como parte de la reparación del daño.


