CIUDAD DE MÉXICO. — La tendencia conocida como 'farmear aura' ha cobrado una fuerza inusitada en México, consolidándose como un fenómeno que traslada la cultura de las redes sociales al espacio físico. Según datos del Observatorio de Medios Digitales del Tecnológico de Monterrey, hasta el 21 de agosto de 2026, el hashtag #farmearaura acumuló más de 16 mil publicaciones y cerca de 202 millones de visualizaciones entre usuarios mexicanos en TikTok.
El término, derivado de la mecánica de videojuegos 'farm' (cosechar) y 'aura' (prestigio o reputación), se materializó recientemente en un evento realizado en la Utopía México-Tenochtitlan, en la alcaldía Miguel Hidalgo. Allí, jóvenes como Dante, de 11 años, y Emily, de 17, participaron en batallas de estilo donde la creatividad y la expresión corporal sustituyeron a las reglas formales, compitiendo por el reconocimiento del público y premios como tablets.
Para expertos como el doctor Jorge Zaruma, de la Universidad Autónoma de Zacatecas, este fenómeno representa una forma de "encarnar al meme". Zaruma sostiene que, ante la soledad no deseada que afecta a gran parte de la Generación Z —cifrada en un 67 por ciento según un informe de 2025 de Cigna Group—, los jóvenes buscan dotar de "carne a la digitalidad" para encontrarse en el mundo real.
Por su parte, el doctor Alejandro Zamudio, de la UNAM, destaca que estas dinámicas construyen una identidad colectiva basada en emociones compartidas. "Cuando se juntan los jóvenes y los rodean otros se está construyendo una identidad colectiva", señaló. Esta visión es compartida por investigadores como María del Carmen Fernández Chapou, del Tecnológico de Monterrey, quien advierte que, aunque el ciclo de esta tendencia podría ser corto, el impacto en el lenguaje y las costumbres juveniles es un reflejo de una cultura digital en constante evolución.
El evento, que contó con el respaldo del Instituto de la Juventud (Injuve) de la Ciudad de México, también generó reflexiones sobre la brecha generacional. Mientras algunos adultos cuestionan la naturaleza de estas actividades, otros, como Ángel, de 62 años, instan a comprender las inquietudes de los jóvenes en lugar de reprimirlas. En última instancia, los especialistas coinciden en que las redes sociales no han sustituido a la calle; por el contrario, en este caso, han servido como el puente necesario para que los jóvenes vuelvan a ocupar el espacio público.
