CANCÚN, Q. Roo. — El fallecimiento de Presley Gerber, modelo de 27 años, ha generado un intenso debate sobre la seguridad y regulación de los tratamientos contra las adicciones basados en el uso de ibogaína. El joven buscó una alternativa terapéutica en marzo de este año, trasladándose hasta Cancún, Quintana Roo, para someterse a dicho procedimiento.
Este caso ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de los pacientes que recurren a clínicas de alto costo, conocidas como establecimientos "Premium", particularmente aquellas ubicadas en California que operan bajo esquemas de atención cuestionados. La tragedia ha dejado al descubierto el silencio que rodea a este imperio familiar y las interrogantes sobre la supervisión médica en terapias experimentales que prometen resultados rápidos frente a la dependencia a sustancias.


